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Una oportunidad perdida

Escrito por José María Fernández-Rúa el 17 noviembre, 2011 en Carta del director
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El presidente del Gobierno, Jose LuA�s Rodriguez Zapatero, sigue sin ver con claridad, a pesar de los mensajes que le llegan desde su propio partido, que el dinero que se dedica a la investigaciA?n y al desarrollo no es un gasto, sino una inversiA?n. Y mientras esto no lo asimile, los esfuerzos que se estA?n llevando a cabo desde, por ejemplo, las empresas de biotecnologA�a, serA?n infructuosos. Una ocasiA?n fantA?stica para recoger las demandas de las empresas de alto contenido en I+D ha sido la ley de la Ciencia. Pero todo ha quedado en saco roto.

La innovaciA?n debe ser el factor determinante de la recuperaciA?n, el eje central de la transformaciA?n de nuestro patrA?n de crecimiento y una varible incondicional de la competitividad y la productividad de nuestro sistema a corto, medio y largo plazo. La innovaciA?n ha de entrar de manera decidida en el paquete de medidas para salir de la crisis y en la estructuraciA?n del nuevo modelo de crecimiento. Estas palabras, pronunciadas en el Congreso de los Diputados, en septiembre de 2009, por Imma Riera, portavoz de I+D de Convergencia i UniA? cuando interpelA? a la ministra de Ciencia e InnovaciA?n, siguen, si cabe, mA?s vigentes que entonces. Y es que las nuevas fA?rmulas de financiaciA?n de la innovaciA?n tienen que implicar nuevos instrumentos financieros, junto con una colaboraciA?n mA?s estrecha pA?blico-privado, junto con una mayor inversiA?n privada en investigaciA?n y desarrollo y un marco de fiscalidad mA?s estable y atractivo. Incluso me atrevo a decir que hecho a la medida de las empresas que investigan.

No se pueden hacer, pero se hacen, recortes en las polA�ticas de I+D porque es un suicidio. Desde el sector econA?mico del Gobierno se rechazA? que la ley de la Ciencia incluyese una serie de medidas para ayudar a la I+D, que iban dirigidas, fundamentalmente, a que los ejercicios que se iniciesen a partir de 1 de enero de 2012, se regulase el pago anticipado de los crA�ditos fiscales de deducciones de I+D+i y de bases imponibles negativas, estas A?ltimas hasta el importe de la base de la deducciA?n de I+D, sin alterar su naturaleza y condiciones actuales para no incidir en el artA�culo 107 de Tratado de la UniA?n Europea y sin menoscabo de las facultades de la InspecciA?n de Hacienda, puedan ser anticipados a solicitud del sujeto pasivo.

Un estA�mulo fiscal se diluye y pierde eficacia por falta de inmediatez. Esto es lo que ocurre ahora con los estA�mulos fiscales de I+D, que sA?lo son efectivos cuando se tienen bases imponibles y cuotas positivas y las empresas de biotecnologA�a no las tienen, sino que pretenden conseguirlas de la propia actividad de I+D. Normalmente tardan entre diez y quince aA�os en conseguir que un principio activo se convierta en un fA?rmaco que pueda comercializarse. Por ello, para focalizar el estA�mulo a la diana de las empresas de biotecnologA�a, habrA�a que establecer condiciones y lA�mites para que los anticipos se dirijan a empresas con mucho gasto de I+D frente a sus ingresos, con socios que hayan hecho o hagan aportaciones muy superiores a los anticipos fiscales recibidos, y que el anticipo mA?ximo anual se limite en funciA?n del gasto del personal investigador con empleo fijo. Este es un estA�mulo que afectarA�a al Presupuesto de Ingresos del Estado sA?lo a partir de 2012, y ademA?s por un importe reducido.

El cA?lculo que, desde el sector biotecnolA?gico de farmacia se ha hecho es de unos 65 millones de euros, anuales. Una cifra, a todas luces, perfectamente asimilable por la maquinaria del Estado, para hacer realidad la necesaria inmediatez del estA�mulo fiscal que, hay que subrayarlo, ya fue acordada por el Congreso de los Diputados en su sesiA?n del dA�a 10 de julio de 2010, que con motivo del debate de polA�tica general en torno al estado de la NaciA?n. Entonces se aprobA? una resoluciA?n en la que instaba al Gobierno a adoptar medidas para: a�?Modificar la regulaciA?n del Impuesto sobre Sociedades con el fin de posibilitar que las empresas que efectA?en actividades de I+D+I, pero que no dispongan de cuota suficiente para aplicarse dichas deducciones, puedan aplicA?rselas como crA�dito fiscal.a�?

En Francia, se ha adoptado ya una medida similar. En esencia consiste en la devoluciA?n inmediata del importe de las deducciones correspondientes a las aA�os 2005 a 2008 aA?n no imputadas al Impuesto de Sociedades para todas las empresas que invierten en I+D+i. Esta medida busca incrementar la capacidad innovadora de las empresas y reforzar su competitividad poniendo a su disposiciA?n una liquidez que hoy por hoy no resulta evidente, fomentando las inversiones en I+D+i.

 

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